Disminuyen, ralentizan o inhiben el funcionamiento del Sistema Nervioso Central. Provocan desde relajación y somnolencia hasta sedación, coma o paro respiratorio en dosis altas.
Aceleran la actividad del Sistema Nervioso Central. Aumentan el estado de alerta, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la energía, y reducen la sensación de apetito o sueño.
Alteran la percepción de la realidad, los pensamientos, las emociones y la consciencia. Pueden provocar distorsiones sensoriales o alucinaciones visuales y auditivas.
Lícitas (legales): Son sustancias cuyo consumo o comercialización está permitido bajo determinadas condiciones legales. Algunos ejemplos son el alcohol, el tabaco y ciertos medicamentos con receta.
Ilícitas (ilegales): Son sustancias cuya producción, venta o posesión puede estar prohibida o penalizada por la legislación aplicable. Algunos ejemplos son la cocaína, la heroína y el LSD.
Naturales: Provienen de plantas, hongos u otras fuentes naturales. Algunos ejemplos son el cannabis, ciertos hongos, el opio y el tabaco.
Sintéticas o de diseño: Se producen mediante procesos químicos, generalmente en laboratorios. Algunos ejemplos son el fentanilo sintético, la metanfetamina y el éxtasis (MDMA).